Entre los pequeños problemas de comunicación al desenvolverse en una lengua extranjera está la frustración que produce el no poder traducir bien las cosas que nos hacen reír.
Frases que en mi cabeza suenan superdivertidas al traducirlas al inglés pierden toda su gracia:
"Más aburrido que mico recién cogido" se podría decir como "As bored as a recently captured monkey", desastroso.
Como explicar a un mente inglesa que la sola mención de la esta expresión: "El Hocicón, diario pobre pero honrado" me hace sonreír siempre.
En Colombia a falta de un sistema mental/filosófico sólido a la manera del Calvinismo de los anglosajones se nos educó a punta de proverbios intraducibles que en mucha ocasiones nos ofrecen la respuesta evasiva perfecta para situaciones incómodas. Como transcribir a otro idioma la sabiduría milenaria contenida en estos proverbios clásicos:
Perro viejo late echado
El mico aprende a bailar es dándole garrote
Más peligroso que un tiro en ayunas
Noto ahora como estos proverbios tienen frecuentes errores de sintaxis y destilan un racismo innato, con notorias menciones derogatorias a indios y negros y extrañas obsesiones con micos, perros y marranos. No hay nada que hacer, no puedo negar mis raíces chibchas pero no deja de apenarme un poco el ver como casi todo el sentido del humor del latino gira en torno a lo políticamente incorrecto y en burlarse sin misericordia de las miserias de los otros.
Por ejemplo en estas tierras Norteamericanas la existencia de un comediante famoso apodado "el Mocho Sánchez" sería impensable.
Friday, October 24, 2008
Señoras y señores, desde Nashville los inigualables, los increíbles, los únicos, Los Straitjackets:
Monday, October 20, 2008
Un bacán llamado Andrew Lahde es una de las pocas personas que previno la crisis financiera que estamos presenciando. Apostando en contra del mercado (notando la estupidez de las deudas malas en las que los bancos se embarcaron) hizo millones manejando un fondo de inversión que tuvo un retorno de 1000% en 2007.
Aburrido de la codicia y de trabajar tanto renunció a todo hace un par de días dejando de despedida esta carta que dada lo excepcional de esta crisis es un documento casi histórico:
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I was in this game for the money. The low hanging fruit, i.e. idiots whose parents paid for prep school, Yale, and then the Harvard MBA, was there for the taking. These people who were (often) truly not worthy of the education they received (or supposedly received) rose to the top of companies such as AIG, Bear Stearns and Lehman Brothers and all levels of our government. All of this behavior supporting the Aristocracy, only ended up making it easier for me to find people stupid enough to take the other side of my trades. God bless America.
...
I will no longer manage money for other people or institutions. I have enough of my own wealth to manage. Some people, who think they have arrived at a reasonable estimate of my net worth, might be surprised that I would call it quits with such a small war chest. That is fine; I am content with my rewards. Moreover, I will let others try to amass nine, ten or eleven figure net worths. Meanwhile, their lives suck. Appointments back to back, booked solid for the next three months, they look forward to their two week vacation in January during which they will likely be glued to their Blackberries or other such devices. What is the point? They will all be forgotten in fifty years anyway. Steve Balmer, Steven Cohen, and Larry Ellison will all be forgotten. I do not understand the legacy thing. Nearly everyone will be forgotten. Give up on leaving your mark. Throw the Blackberry away and enjoy life.
...
I now have time to repair my health, which was destroyed by the stress I layered onto myself over the past two years, as well as my entire life — where I had to compete for spaces in universities and graduate schools, jobs and assets under management — with those who had all the advantages (rich parents) that I did not. May meritocracy be part of a new form of government, which needs to be established.
...
All the best,
Andrew Lahde
Monday, October 13, 2008
El perfecto corredor de un hotel anónimo en cualquier ciudad norteamericana. La banda sonora es el sonido perpetuo de las luces fluorescentes y del sistema de calefacción.
Detrás de las puertas de las habitaciones tristes comerciantes con sus maletines de muestras espían los ruidos de las habitaciones de al lado.
Cuando se atreven a bajar al restaurante seleccionan mesas que no estén demasiado lejos de la entrada para no parecer asociales. Con los ojos distraídos buscan alguna referencia en los desastrados afiches de motivos marinos que agobian las paredes del restaurante. Uno por mesa, cada uno haciendo el esfuerzo por no hacerse notar mirando de reojo a los otros.
Solo pueden pensar en las inútiles cuentas, los objetivos y los porcentajes cumplidos. Los límites de crédito y los abonos zumban en todas las mentes de estos infelices. Las siempre humillantes visitas a los clientes, la sonrisa impecable inmune por completo a los malos tratos y a las vejaciones.
Pequeña tragedia debida a un traje arrugado que lucirá mal en la visita de mañana y las nimiedades de los insignificantes negocios por liquidarse.
Cada vez que camino por uno de estos corredores pienso en la escena final de Barton Fink, una de las mejores películas de las últimas décadas:
Sunday, September 28, 2008
Esta me parece la mejor canción de Pearl Jam y es una de las canciones más tristes que he escuchado. El video amateur hecho con un presupuesto de $100 no está nada mal tampoco.
Tuesday, September 16, 2008
¿Colombia, paraíso perdido?
Un Colombiano que niegue la verdad rotunda de que “Colombia es el mejor país del mundo” corre el riesgo de ser crucificado como vendepatrias, traidor, cobarde e infiel.
Como parte de la ceremonia al convertirme en ciudadano Canadiense recibí una carta dizque firmada por el Primer Ministro Stephen Harper que dice “bienvenido al mejor país del mundo”. Difícil no sentirse orgulloso y contradecir esa opinión.
Aparte de una geografía increíble la gente canadiense es la mejor que he conocido. Son de una bondad innata y tienen un sentido de solidaridad profundo asociado tal vez con la dureza del invierno.
Pero es una afirmación ambiciosa y que me pone en una dura encrucijada.
Me imagino que en esta ecuación compleja que sirve para determinar cual es en verdad el mejor país del mundo se utilizan variables como la geografía, la historia, la calidad de la gente, el clima y hasta la bacanería del himno nacional.
Tratando de entender como llegamos a la conclusión de que Colombia es el arquetipo del paraíso en la tierra lo que algunas veces me hace dudar es como podemos pasar de lo trágico a lo sublime entre 2 o 3 titulares de prensa. Hoy liberan a secuestrados mantenidos como animales en la selva después de largos años de tortura; al día siguiente sicarios con insólitos nombres bíblicos aparecen tomando tinto en la casa del Presidente.
Ayer leíamos sorprendidos las historias de mafiosos llevando putas a una cárcel llamada la Catedral; hoy asesinos arrepentidos (?) confiesan masacres tratando de curar cicatrices profundas.
Para nuestra desgracia la historia de Colombia (que los colegios se empeñan en no enseñar) se puede trazar como una línea continua de asesinos y matones, desde el General Hermógenes Maza pasando por los pájaros y chulavitas llamados ayer El Cóndor o Sangrenegra y hoy Mancuso o Don Berna. No faltan los no menos criminales
senores de la guerra, emperadores de vereda y pretendidos defensores de los pobres llamados Desquite, Tirofijo o Jojoy.
Ante estas largas y penosas listas de asesinos blandimos la otra inagotable lista, la de los que han sacado la cara por el país: Alvaro Mutis, Botero, Cesar Rincón, Shakira. Hasta un científico de pacotilla que se mercadea como una estrella de cine vendiendo malos resultados de vacunas milagrosas sacamos a relucir para demostrarnos que no estamos condenados, que no todos somos ladrones e inútiles.
Cuando en el extranjero nos restriegan en la jeta a Pablo Escobar, el peor mafioso de la historia de la humanidad blandimos a García Márquez.
Cuando nos hablan de la muerte vergonzosa de Andrés Escobar recordamos con orgullo la inmortal victoria de etapa de lucho Herrera desangrándose en la llegada a Saint Etienne.
Cuando dicen que ostentamos todos los records de criminalidad del mundo: secuestros, asesinatos de periodistas, de políticos, de sindicalistas, cuando nos hacen notar que en Colombia mueren mas personas al año que en todos los conflictos del Medio Oriente juntos hablamos de mares y de montanas como no hay dos en la faz de la tierra (premio para el que adivine la cita).
En esa lucha perdida para convencerlos - y convencernos a nosotros mismos - de que no estamos tan jodidos como parecemos, que a la larga las vainas se pueden mejorar, un buen mecanismo de defensa es recordar a tipos verracos que trataron de dar la pelea como Galán o Lara Bonilla y de los cuales nos sentimos orgullosos.
Ante la avalancha de calamidades y el historial de masacres y de crímenes impunes, ante la vergüenza de nuestros Gobernantes que cuando no son ladrones, demagogos o mentirosos son brutos e inútiles no nos queda otra opción que cerrar los ojos y recurrrir a imágenes que ese paraíso nos puede aun brindar. Pienso en esta imagen hoy: una mecedora sobre un andén frente a la puerta de una casa colonial en Mompox. El calor húmedo lo tranquilizan una brisa templada que proviene del río Magdalena y un vaso con Tres Esquinas sello negro en las rocas (el mejor trago del mundo para las tierras calientes). Vecinos caminando despreocupados nos preguntan por la salud de la doña mientras una grabadora SONYa toca Alicia Adorada de Alejo Durán.
En este tiempo que llevo de mercenario del petróleo en Alberta he vivido en un total de 8 casas diferentes en 3 ciudades distintas. Desde inquilinatos de baja catadura hasta casas fantasmagóricas en el centro de Calgary lo he visto todo.
Hace unos meses empecé a camellar en un proyecto en donde creo voy a pasar unos buenos años y me estoy trasteando a un apartamento en una zona muy tranquila de la ciudad. Gozando de la buena vista y apreciando el calor de un buen lugar en el cual refugiarse entiendo el poder curativo y casi mágico de la buena arquitectura. Esta idea la encontré muy bien explicada en este libro excelente de Alain de Botton “The Architecture of Hapiness” o La Arquitectura de la Felicidad
Acorralado por un aguacero repentino el autor se ve obligado a cenar en un desabrido local de Mc Donalds en Victoria Street en Londres (traducción mía):
Los clientes comían solos, leyendo el periódico o mirando las baldosas marrones de las paredes.
…
Este entorno volvía toda idea absurda: que los seres humanos pueden algunas veces ser generosos de manera desinteresada., que las relaciones pueden algunas veces ser sinceras, que la vida vale la pena ser vivida…
El talento verdadero de este restaurante era la generación de ansiedad. La luz brusca, el sonido intermitente de las papas fritas siendo ahogadas en barriles de aceite y el comportamiento atareado de los empleados tras el mesón inspiraban pensamientos acerca de nuestra soledad y la falta de sentido de nuestra existencia en un universo extraño y violento. La única solución era continuar comiendo en un intento por compensar la incomodidad que el lugar brindaba.
Agotado por la experiencia camina sin rumbo para entrar por accidente, unas cuadras más adelante, a una antigua iglesia bizantina (Westminster). Admirando las pinturas y esculturas centenarias, hipnotizado por el olor del incienso declara:
…La algarabía gratuita del mundo exterior había dado paso a la admiración y al silencio…Los visitantes instintivamente hablaban en voz baja, como sumergidos en un sueño colectivo del cual no querían despertar. El anonimato de la calle había sido derrotado acá por una peculiar sensación de intimidad. Todo lo profundo en la naturaleza humana parecía emerger: pensamientos sobre nuestros límites y el infinito, sobre fragilidad y trascendencia. Los muros de piedra hacían notar todo lo que era vacuo y nos empujaban a ser mejores personas.
Después de pasar diez minutos en la catedral un sinnúmero de ideas que hubieran sido inconcebibles afuera se volvían razonables. Bajo la influencia del mármol, de los mosaicos, de la oscuridad y el incienso parecía enteramente plausible que Jesús fuera el hijo de Dios y que hubiera caminado sobre el mar de Galilea. Ante la presencia de las estatuas de alabastro de la virgen María sobre olas de mármol rojo, verde y azul, ya no era inconcebible pensar que en cualquier momento un Angel descendiera de los cielos atravesando las densas y oscuras capas de nubes londinenses, entrara a la nave central a traves de una ventana, tocara una trompeta de oro e hiciera un anuncio en Latín acerca de un próximo acontecimiento celestial.
Monday, August 18, 2008
Para la gente que alguna vez ha hecho transacciones en ebay, este tipo se especializa en dejar los comentarios (feedback) más chistosos de la historia en el sistema de rating a la gente que le ha vendido vainas:
A+ SELLER, the korean baby arrived thirsty but healthy thanks to the air holes.
the leg braces work GREAT—I wear them to work so no one has the guts to fire me
Despite the seller's blatant violation of child exploitation & labor laws—A+++
NICE tombstone—will kill myself after work so I can start using it immediately. A+
great seller—believes ANYTHING you tell him—accepts Monopoly money.
A+ this Louis Vuitton colostomy bag has helped to ease the*trauma of it all*
Taser worked even better that expected! My 3-year-old now eats brussel sprouts!
A+seller—you'll not hear the words—idiot—inept—slow—dishonest—liar—scum, from me
as eBay experiences go—this one left me wheezing—sweaty—and slightly bow-legged.
Thursday, August 14, 2008
Hoy en un almacén de discos hice otro descubrimiento al azar de esta excelente banda indie de Los Angeles: The Airborne Toxic Event
Sunday, August 10, 2008
Una prueba más de que la teoría del subconsciente colectivo de Carl Jung es válida:
Hace unos días me burlaba yo de los artistas sin talento y de las carreras poco útiles y acabo de encontrar esta joya: The 10 Most Worthless College Majors o las 10 carreras profesionales más inútiles.
Mi favorita: Historia del Arte
Why It Won’t Help You Get a Job: With an art history degree you could maybe curate an art gallery or work at a museum or….yeah, that’s it. That’s all you can do. And seeing as how every art gallery and museum I’ve ever been to has exactly one dude sitting quietly at a desk reading a New Yorker and eating a food that requires chopsticks, I’m going to go ahead and assume there’s not a lot of positions open in the field. That means you’re going to have to venture out into the corporate world. And let me inform you, when you’re interviewing with Bob from the HR team at Wal-Mart who’s wearing a tie that has the twin towers smoking with writing underneath that says “We Will Never Forget,” your art history degree says to him “I’m a commie a-hole who thinks I’m better than guys with 9/11 ties.”
What Job You’ll End Up With: After your parents boot your ass from your bedroom to make room for anything that’s not your bedroom, you’ll wander towards the nearest coffee shop and get a job there, which will allow you to meet artists who will thank you for allowing them to put fliers by the cash register that inform people of their upcoming show that touts “the combination of art and flute.”
Sunday, August 03, 2008
Hace unos días Juan me envió este excelente fragmento de los diálogos clásicos entre Borges y Sábato:
Borges: (Pensativo) Sí, aquellas reuniones... Podíamos estar toda la noche hablando sobre literatura o filosofía... Era un mundo diferente... Ahora me dicen, sé, que se habla mucho de política. En mi opinión les interesan los políticos. La política abstracta, no. A nosotros nos preocupaban otras cosas.
Sábato: Yo diría, más bien, que en aquellas reuniones hablábamos de lo que nos apasionaba en común a usted, a Bioy, a Silvina, a mí. Es decir, de la literatura, de la música. No porque no nos preocupara la política. A mí, al menos.
Borges: Quiero decir, Sábato, que no se hacía ninguna referencia a las noticias cotidianas, fugaces.
Sábato: Sí, eso es verdad. Tocábamos temas permanentes. La noticia cotidiana, en general, se la lleva el viento. Lo más nuevo que hay es el diario, y lo más viejo, al día siguiente.
Borges: Claro. Nadie piensa que deba recordarse lo que está escrito en un diario. Un diario, digo, se escribe para el olvido, deliberadamente para el olvido.
Sábato: Sería mejor publicar un periódico cada año, o cada siglo. O cuando sucede algo verdaderamente importante: "El señor Cristóbal Colon acaba de descubrir América". Título a ocho columnas.
Borges: (Sonriendo) Sí... creo que sí.
Sábato: ¿Cómo puede haber hechos transcendentes cada día?
Borges: Además, no se sabe de antemano cuáles son. La crucifixión de Cristo fue importante después, no cuando ocurrió. Por eso yo jamás he leído un diario, siguiendo el consejo de Emerson.
Sábato: ¿Quién?
Borges: Emerson, que recomendaba leer libros, no diarios.
Yo todavía no entiendo porque mantengo la maldita manía de leer todos los días las noticias de Colombia. Tal vez lo hago porque hemos crecido con la sensación de que algo grave puede ocurrir en cualquier momento y porque estando en el extranjero guardamos la esperanza de que las cosas se mejoren.
Disfrutamos las buenas noticias pero en el fondo las malas noticias también nos proveen un detestable consuelo: “Bueno, la vaina se jodió pero al menos ya no vivo allá”.