Wednesday, November 21, 2007

Las posibilidades de dialogo intercultural creadas por la sección de comentarios de youtube son inmensas. Finalmente una herramienta que le permite a los pueblos latinoamericanos conversar en vivo y en directo y compartir todas esas cosas bellas que los unen. Pueblos fraternos unidos por la pobreza material mas no espiritual, la sangre y el culto al fútbol, ese promotor de la hermandad entre naciones:

alexisracecar (ARG): El segundo gol no valió, estaba adelantado, pero no por el 1er pase, por el segundo que le pego al arco y despues la toco el otro, porque el unico que estaba ahí adelante era milito, el pato estaba atras.
gonorreaputisisima (COL): argentinos putos!!!! ardidos de mierda ya dejen de creerce la verga mas grande!!...diske no valio, no sea perro malparido bobo hijueputa!!! Argentino cabron argentino cabron, vos sos un hijo de puta puta la madre k te pario!!!!! Riquelme hijo de putaaa
Cervantes no habría podido decirlo mejor.

Tuesday, November 13, 2007

Tremenda canción de los bacanes de Bomba Estéreo:

Friday, November 09, 2007

DIA 5 – Viaje a Colombia

Hoy Alfonsina amaneció más animada y salimos por sobre la calle Real en dirección a un poblado vecino en donde al parecer podrían darnos información útil acerca de Eos.

A un lado del camino un paisano operaba un extraño artilugio del cual emanaban voces simultáneas en varias lenguas. La inverosímil máquina emitía series de palabras al parecer sin mucho sentido:

“Lundi, Tuesday, Woensdag, Giovedì, В пятницу, Lørdag, Sonntag”

Extasiado me quedé oyendo la letanía de frases; estaba admirado por los niveles de cultura que las gentes de esta comarca han logrado y traté de memorizar algunas de las locuciones hasta cuando el confundido operario se me acercó y me dijo de manera no muy elegante:

“¡Si no va a comprar nada ábrase!”

“!Auf Wiedersehen!” le respondí desconcertado por ese superfluo arranque de descortesía. Apreté las riendas y apurando a Alfonsina retomamos la ruta.

A unas pocas leguas de allí encontré a un individuo de lo más pintoresco que arrastraba una carreta y que parecía no estar en las mejores condiciones de salud. Me interpeló así:

“Llavería regáleme unos pesitos. Usted tiene cara de buena gente, yo sé que usted me va a ayudar”

Usando mi mejor acento local y tratando de manejar las palabras que llevo días tratando de memorizar le respondí:

“¿Hermanito, no pilla que ando más llevado que usted? Si tuviera biyuyo usted cree que andaría en esta ranga?”

Se rió y me convidó a tomar un sorbo de la bebida que cargaba en una dudosa cantimplora. Nos separamos al rato y estos intercambios verbales me hicieron recordar algo.

Era fama (no muy probada, lo reconozco) que los Eskimos o habitantes de las tierras del Norte en donde abundaba la nieve usaban cerca de 100 palabras para designar la nieve o sus similares; así mismo en lugares en donde la lluvia es predominante se usa otro tanto número para describir la neblina y las vicisitudes que los malos climas traen. De entre las riquísimas variaciones del lenguaje local lo que más me ha llamado la atención es la enorme cantidad de términos que se usan para significar el acto de delinquir y sus similares: Chorrear, chalequear, caquear, tumbar, raponear, desvalijar. También la multitud de palabras relativas a actos punibles como emburundangar, boletear, gorrear, piratear, chitiar

No quiero con esto decir que exista una predilección por las actividades non sanctas pues estas son comunes a todas las geografías, pero no deja de impresionarme el acopio de estas palabras únicas que se usan con inmoderada frecuencia. Estando en medio de estas inanes reflexiones cayó de repente la oscuridad y decidí armar un improvisado campamento en el que habría de pasar la noche

Friday, October 26, 2007

Se metieron los cacos

Interrumpo las patéticas aventuras en Colombia para echarle la madre a Michael Moore por manipulador y mentiroso. En la película Bowling for Columbine le dedica una buena sección a alabar los bajos niveles de crímenes en Canadá y el hecho de que la gente no asegura las puertas de sus casas. Esto como es obvio es falso pero me sirve de introducción para contar algo que me ocurrió ayer:

Al levantarme para ir a mi segundo día del nuevo trabajo me di cuenta que no encontraba las llaves del carro ni de la casa, al parecer las había dejado en el bolsillo de una chaqueta que no aparecía por ninguna parte. Busqué y busqué y ya vencido tomé las llaves de repuesto. Salí por el carro que dejo siempre en el jardín de atrás de la casa y casi me voy de jopo al no encontrarlo en su sitio.

Asumí que se lo habían robado y comencé a marcarle a la policía mientras caminaba hacia el frente de la casa. Mi sorpresa fue enorme al encontrarlo malamente parqueado en la calle del frente justo al frente de un hidrante. Mientras le contaba la historia a la operaria del 911 lo revisé por dentro y por fuera y comprobé que se habían robado mi ipod, un GPS y un transmisor FM y debajo del asiento del conductor habían olvidado una cachucha de béisbol azul.

En ese momento pensé en la casa pues solo podían haber tomado las llaves allí. Con algo de temor entré y empecé a recorrer cada cuarto, primero en la sala vi que hacían falta 2 botellas: 1 de Absinthe y 1 de tequila “Corralejo”. Fui hacia el cuarto en donde tengo instalados unos equipos para mezclar música y vi que se habían robado unas cámaras de 35mm que tenía, unos tenis Puma negros, un par de chaquetas y una funda en la que guardaba todas mis tarjetas y cuestiones de identificación Colombianas y algunos euros.

El robo de la ropa me hizo pensar de una en los vagos que de vez en cuando se traban en el parque de al lado y mientras llegaba la policía fui a investigar. Para mi suerte encontré tirado bajo un arbusto el maletín en donde estaban las cámaras, seguía mi búsqueda cuando llego un policía en un carro. Le expliqué lo que había ocurrido, inspeccionó el carro y después entró a mi casa tomando apuntes. Lo primero que notó fue el bien nutrido bar, le expliqué la pérdida de las botellas sentado en la mesa del comedor en la cual había un ejemplar de la revista Vice abierto justo en la pagina en donde se veía el un torso desnudo de una vieja. Me miraba con algo de desconfianza hasta que en un momento me preguntó:

“¿No será que anoche se le fue la mano en los tragos y ya no se acuerda de lo que paso? A mi todo esto me parece muy extraño.”

No sé si estaba tratando de ser chistoso pero la vaina no me cayó en gracia. Siguió inspeccionado, llené una declaración y al final me dijo lo que no había mucho por hacer, que no tenían recursos etc. El discurso estándar de la policia en todas partes del mundo.

Robar a un colombiano es de pronto una manera en la que se reestablece el orden del universo. Tal vez los manes que me chalequaron ganaron puntos de karma positivo a costillas mías. Que me vengan a robar acá en Calgary es de una ironía muy verraca. Yo que tomaba pola en la antigua calle del Cartucho (1.988), que recorría la calle 19 de Bogota desde la 4ª hasta la Caracas a la 1:00 de la mañana sin que me pasara nunca nimier, que oso!

La verdad las pérdidas materiales fueron mínimas y no entiendo que hicieron con el carro, lo único medio friqueante es que se metieron mientras yo estaba dormido y ya le perdí toda la confianza a esta casa. Esta noche la voy a pasar acuartelado en mi cuarto con todas las luces prendidas y con un asiento contra la puerta, menos mal me voy a trastear pronto a Edmonton. Lástima que jodan tanto para vender armas acá en Canadá, por ahora me toca conformarme con esto como mecanismo de defensa y de todas maneras mandamos cambiar todas las chapas:

A los pocos amigos que tengo en Calgary les recomiendo que si ven a alguien con unos tenis Puma de Fútbol negros, con una chaqueta verde y tratando de comprar maricadas con una tarjeta arrugada del Club de Amigos de la Naturaleza por favor me avisen.

Monday, October 22, 2007

DIA 4 – Viaje a Colombia

Hoy como encontré a Alfonsina bastante desanimada y aun bajo el impacto del combate de ayer, decidí salir a hacer mis correrías usando los medios de transporte, lo confieso algo miedosos, que los locales suelen usar.

El capitán del navío me recibió no sin grosería y después de equivocarme dos veces en la paga me dejó al fin abordar. Me instalé en la parte trasera desde podía observar de manera privilegiada el espectáculo de la ciudad ajena moviéndose por entre las ventanas. En medio de la ensoñación que me producían el zumbido de la máquina y ciertos vapores de queroseno un grito me devolvió a la realidad y noté a una graciosa niña que de manera furtiva se había encaramado a la nave en movimiento.

Anunciaba a todos los pasajeros y con todo el vigor que su joven voz le permitía, un trato en el que habrían de cambiarse algunas monedas por un delicado paquete que parecía contener un caramelo. Me hice a uno de ellos y examiné con detalle la fina empaquetadura. Cierto olor me hizo pensar que tendría propiedades mágicas y lo guardé para disfrutarlo al caer la noche en la seguridad de la posada:

Algo logré hoy en mi búsqueda, un comerciante de pájaros que encontré en un apeadero me dio los primeros indicios de Eos. Me tocó comprar uno de los pobres avechuchos (al que le di libertad de manera inmediata) para que soltara la información pero obtuve lo que quería.

Daniel Barragán

Saturday, October 20, 2007

DIA 3 – Viaje a Colombia

Me levanté con la testa aun dando vueltas a causa las infusiones infernales ingeridas el día anterior y salí de afán a recorrer la ciudad dispuesto a recuperar el tiempo perdido. Dejé que Alfonsina dirigiera la ruta pues noté que conocía muy bien las calles estrechas de la zona antigua de la ciudad.

Cada tanto nos deteníamos a indagar por el paradero del Iluminado, cosa que descubrí rápidamente no seria fácil pues mis indicios eran tenues: sabia que se hacia llamar “Eos el Milagroso”, que tenía los ojos zarcos y que prestaba sus servicios en una de las tantas ferias que por esta época del año invadían la villa.

Al cabo de andar algunas leguas llegamos a un descampado en el cual se llevaba a cabo una extraña ceremonia de premiación de algunas justas. Había una gran multitud de personas de los más variados linajes, algunos congratulaban y vitoreaban a los triunfadores pero los más se agolpaban alrededor de un misterioso carruaje que distribuía una exótica bebida al parecer de gran valía. Las gentes se empujaban, se insultaban, se codeaban para lograr obtener una de las apetecidas copas. Confirmé lo que un amigo me había dicho antes y es el apego profundo que se le tiene acá a las cuestiones que se reciben sin cargo alguno.

Contemplaba extasiado el ajetreo y las luchas por conseguir el preciado (y gratuito) brebaje cuando un griterío distrajo mi atención. Noté con horror que en una zona descubierta de la plaza un pequeño crío que se había alejado de sus padres se debatía contra el ataque furioso de una nube de ratas voladoras ante la mirada impotente de sus progenitores.

Lancé a Alfonsina en un galope furibundo y batiendo a diestra y siniestra un bastón que portaba logramos espantar la jauría de pájaros hambrientos. Salimos rasguñados y maltrechos pero triunfantes; los padres con lágrimas de agradecimiento en los ojos se lanzaron a abrazarme y me ofrecieron aun caliente el bebedizo por el cual se habían debatido tanto. Lo empujé en dos tragadas y me sentí inmediatamente aliviado de las heridas y raspaduras y lleno de inesperadas energías.

Este incidente no dejó de impactarme y recordé con fruición los intentos heroicos que se han hecho por liberar a la ciudad de esta voladora plaga infame. Me cogió la noche en esta función y volvimos a la posada de nuevo con las manos vacías.

Daniel Barragán

Thursday, October 18, 2007

DIA 2 – Viaje a Colombia

Como dije ayer, al final del día encontré una posada atendida por una portentosa amazona con la cual trabé una amistad inmediata. Me senté a la barra y entablamos una charla sobre improbables aguas milagrosas animada por sorbos de una bebida alcohólica que los locales llaman con justeza “Agua de Fuego” debido al ardor que produce al deglutirla.

Al despedirnos me convidó a una ceremonia familiar que tendría lugar al día siguiente en la residencia adosada a la hospedería. Me levanté más bien tarde a causa del agotamiento de la jornada anterior, verifiqué que Alfonsina estuviese bien atendida en los corrales y me dirigí, ya cercano el sol de su ápex, a la mencionada reunión.

Estaban reunidos sus familiares y amigos cercanos a quienes fui introducido como “el valeroso viajero del Norte” y nos sentamos a manteles. Para mi extrañeza no encontré en el plato las proverbiales carnes de origen animal de todo tipo que suelen consumirse en estas latitudes sino un extraño brebaje, mezcla de aves y raíces desconocidas para mí, llamado “Axiaco” que para mi sorpresa sabía muy bien.

Ya terminada la cena pasamos a celebrar un ritual iniciático de lo más curioso y que le abre al visitante las puertas de la amistad de estas generosas gentes y que se llama “la Carga de los Bebés”. Había una angelical criatura nacida hace algunos meses y sus afortunados padres me la entregaron para que yo la alzara. La recibí con algo de temor pues es conocida su fragilidad, pero noté con alegría (y el no menos notorio respiro de alivio de los progenitores) que no me tenía miedo. Al sostener el delicado cuerpo entre mis brazos sentí una mezcla de alegría y tristeza que traía a mi memoria sensaciones olvidadas y de las que es mejor no hablar.

En estas ocupaciones y en otras discusiones adobadas por el alcohol se gastó un día al final del cual ya había olvidado yo el motivo de mi viaje a estas tierras.

Las 3 porciones del misterioso pero apetitoso brebaje aunado a las interminables libaciones de Agua de Fuego cobraron su deuda al finalizar la tarde y me llevaron a pasar un par de malos ratos en una fría y fétida letrina que se hallaba en el fondo del solar trasero de la posada.

Mi único consuelo es que encontré compañía para esta trágica diligencia en un libro ilustrado que se encontraba colgado de una puntilla en la puerta del retrete. Narraba las peripecias y tribulaciones de un exótico hombre-pájaro en alguna ciudad en las montañas del sur. Algún día indagaré más sobre las aventuras de este humildísimo y valiente héroe.

Este día avancé poco en la búsqueda del mentado quiromante pero descubrí que me puedo ganar la confianza de los locales y alcance a avistar la bondad de sus corazones transparentes y abiertos.

Daniel Barragán

Wednesday, October 17, 2007

DIA 1 – Viaje a Colombia

No vale la pena hablar sobre las montañas brumosas y la llovizna pertinaz que presencié al llegar a la ciudad extraña el 4 de Octubre pues otros viajeros lo han hecho ya con profusión.

En el atafago de las colas al desembarcar en el puerto una prevención mal fundada me hacía temer por la pérdida de mi equipaje, en particular por los instrumentos científicos y las muestras de minerales exóticos que traía. Vine desde unas tierras lejanas (de las cuales no soy hijo) buscando al legendario lector e intérprete de los símbolos estelares quien habría de esclarecer para siempre el camino a seguir en lo que me quedaba de existencia y a descubrir el sentido de algunos pasajes de mi vida algo oscuros.

Confieso que me atraía también la poco probada leyenda de las aguas medicinales que algunas fuentes dicen, detienen de manera parcial el paso del tiempo y que al parecer se alimentan de las aguas de un río proveniente de la llanura elísea.

Recuperadas mis maletas mi primer afán fue conseguir un medio de transporte asequible y adaptado a las agrestes condiciones geográficas que las antiguas guías de viaje mencionaban. No me fue difícil encontrar los mercaderes de cabalgaduras y me decidí por una inverosímil montura híbrida que me recordaba a un camello y que los locales llaman Hiamas. Su temperamento feral e independiente y una gran nobleza me hicieron pensar en mi vieja amiga Alfonsina y asi la bauticé.

Ya cayendo la noche emprendimos Alfonsina y yo la marcha por entre los caminos congestionados que conducían hasta el corazón de la parte antigua de la ciudad. Un par de horas después encontramos una pintoresca posada de la cual hablaré mañana pero no me puedo despedir hoy sin mencionar algo que desarrollaré en notas posteriores y es el impacto que produjeron en mi la belleza y el carácter fuerte de todas las mujeres que encontré en las primeras horas de camino.

Daniel Barragán

Tuesday, October 02, 2007

Colombia del 4 al 16 de Octubre

Visitar la mama, los hermanos y las sobrinos nacidas recientemente, conocer una docena de pelados que han llegado al mundo felicitar a sus padres pues nunca había conocido niños tan queridos y despiertos, ir a empanadas de la 59 (al original abajito de la séptima) y atragantarme con el ají boyacense y 5 empanadas de carne y 1 de queso, jugar y perder en Playstation con Benjamín –sobrino-, constatar como ya no pertenezco tanto, subir a Trasmilenio y decir "me siento como en Europa" hasta cuando una niña me venga a ofrecer el esfero que la Compañía Parker de Colombia ha sacado como un homenaje a sus 100 años en el país 2 en $800 para mayor economía 3 en $1000, opinar sin saber de política local pensando en darle mi voto al que sea con tal de que no se suban los godos de nuevo, ir a rumbear con los pocos amigos que aun salen a parrandear y despertame con un guayabo maldito que solo la mezcla de Aguardiente Néctar sello azul mezclado con güisqui sello Rojo producen y sentirme ya no a la altura de la rumba inacabable, no entender los dichos de la novela de moda, ir a Charlies con Lili y pedir el campeonisimo salsa de BBQ ahumada con tocineta, quejarme del tráfico y echarle madres a los taxistas, ir a Sanandresito y constatar que me tumbaron en Montreal con los tenis Puma que acabo de comprar, hacerme a 2 CDs piratas llamados ”Merenmambotón” y ”clásicos de La Fonda”, ir a la plaza de Bolívar y saludar de manera condescendiente al man que hizo la caminata desde Nariño y suspirar pensando “no hay como la Candelaria”, ver que nada cambia y al tiempo asentir con la gente cuando dicen que las cosas van mejor.

Nota: la foto es chalequeada de Google

Wednesday, September 05, 2007

Vengo de un país pobre donde se nos ha enseñado que las cosas de afuera son siempre mejores. La Felicidad para mí siempre tuvo la forma de paisajes extranjeros que forraban las paredes de las panaderías de pueblo y ahogaban los almanaques de las ferreterías.

Esta tenía casi siempre la forma de un lago en medio de unas montañas. Se trataba siempre de un lago con un agua azul y cristalina. El color del agua en esos lagos contrastaba de manera cruel con el tono terroso de los lagos que nos habían correspondido ver a nosotros.

Alrededor del lago se veía una multitud de pinos majestuosos, pinos verdes todos iguales y organizados como en un desfile militar en bosques perfectos que contrastaban con el desorden de nuestras selvas calientes, con su aire tan pegajoso y tan llenas de bichos.

Algunas veces aparecía en la foto una casa construida de una manera que supe llamar para siempre el Estilo Suizo. Otras veces asomaban las ruinas de un castillo medieval, construido en una época que también fue mejor que la que nos tocó vivir a nosotros.

En el cielo de estas fotos paradisíacas siempre había un par de nubes blancas que parecían ser de algodón y vagaban despacio sobre el cielo impecable. El aire en estas fotos se veía tranquilo, se sentía limpio y puro y se podía casi respirar el olor de los pinos. Al fondo se apreciaban invariablemente unos portentosos picos rocosos cubiertos de nieve resplandeciente. Era la magia de la nieve que nos empeñábamos en buscar después de una granizada o raspando con un vaso las paredes del congelador de la nevera de la casa.

Allá se vive bien, lejos de las afugias que nos toca vivir todos los días solíamos decirnos al contemplar hipnotizados los parajes fastuosos. En ese mundo perfecto la lluvia no causa inundaciones el agua azul es pura y se puede tomar sin hervir y sin el repugnante sabor a cloro de las pastillas.

La imagen de esa Felicidad es tan profunda y atrayente que nos hemos empeñado en llevarla a nuestras casas en la forma de burdas acuarelas y óleos que contaminan las paredes de todas las salas en las casas de la clase media latinoamericana.

He visto los lagos perfectos, más de los que nunca soñé ver. Me he atragantado con los olores de los pinos en verano, otoño y en invierno y en estos primeros días de Septiembre temo la caída de la primera nevada que llega temprano acá a Fort McMurray donde trabajo ahora y paso la mayor parte del tiempo. Los paisajes increíbles no dejan de impresionarme pero hoy extraño el aire frío y húmedo de la abandonada finquita que tenemos con mi hermanos en Tausa y el calor picante que se comienza a sentir cuando se pasa por debajo de la Nariz del Diablo en la ruta hacia Melgar.

El amigo Alvaro Mutis habla como nadie de la magia de la tierra caliente y de la irremediable soledad de lo que se pierde al vivir lejos. Lástima no tener alguno de sus libros a la mano ahora para alimentar este ataque de nostalgia tan inesperado.

Saturday, August 18, 2007

Anoche, de manera excepcional, me tocó trabajar hasta bien entrada la noche. Al volver al campamento/hotel me encontré en el cielo con mi primera Aurora Boreal, llamadas acá "Northern Lights". Desafortunadamente las luces del hotel no dejaban ver mucho y pense en retirarme hacia un semi bosque cercano para así estar lejos de los reflejos. Ya estaba comenzando a caminar cuando me acorde del mensaje que estaba en la cartelera de entrada del campo esa mañana:

Lastima no haber traído mi gas anti-osos o mejor aun, debí haber participado en la fracasada subasta del traje anti-osos que el heroico Troy Hurtubise puso en eBay hace un par de meses para financiar sus malhadados inventos.

Troy es mi inventor favorito: después de un susto que le pego un oso en algún bosque Canadiense se ha pasado la vida diseñando un traje que le permita acercarse a los osos sin temores. Ya va en la séptima versión del traje llamado Ursus y sigue refinando el modelo.

Las imágenes de Troy recibiendo golpes y llamaradas para demostrar la fortaleza del traje son inolvidables, como lo son las demostraciones de otros de sus inventos legendarios: el rayo que permite ver a través de los muros (no sé, no me ha convencido aun de su eficacia), la pasta anti-incendio y las barreras antiexplosivos (verlo llorando al hacer la demostración en vivo es una de las escenas más conmovedoras que he visto en youtube).

Esta es la patética foto que refleja mal lo que se veía esa noche. Algun día daré el salto y me compraré un cámara digital decente:

Sunday, August 05, 2007

Que cantidad de musica buena ha salido en estos dias:

The White Stripes

Queens of the Stone Age

Interpol

Estos videos son definitivamente mas entretenidos que las andanzas del Emérito Profesor Moncayo.